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domingo, 22 de marzo de 2009

Segunda parte

Hay ocasiones en la vida de cada persona donde los pensamientos, los sentimientos y hasta circunstancias no son muy claras y parece que caemos en contradicción. Siempre he sido una persona con objetivos claros, sé lo que quiero y sé qué es lo que quiero que mi pareja sea y tenga, para que pueda ser mi pareja. Siempre he pensado también que las cosas se dan solas, una amistad, una relación amorosa, todo eso sin tener que forzar las cosas, solito llega.

Hoy no sé, no sé si quedarme esperando a que las cosas lleguen solas por que el destino las trajo o salir a buscarlas, no tengo claros algunos de los sentimientos y deseos. Por un lado quiero unas cosas y por otro lado me reprimo pensando que el destino dirá.

Es una batalla constante entre mi Ello y mi Superyo, un estira y afloja mental que parece que estará ahí algunos días. “Te quería llamar pero pensé que no era correcto”, y qué es lo que es correcto y qué es lo que no.

He entrado en un dilema, esperar a que el tiempo y las circunstancias nos junten de nuevo, o si realmente quiero que estemos juntos ir y buscarlo. Yo pensé que ya había dejado de ser indeciso, pero ahora es momento de tomar decisiones, ay no see!

martes, 17 de febrero de 2009

El amor de la vida


Cuando desperté el 15 de febrero, más allá del dolor de cabeza que tenía, había en mi cuerpo una sensación de resignación, de haber dejado ir algo. Esa sensación la pude atribuir a lo que había platicado un día antes por la tarde. Había dejado ir una relación de muchos años y había terminado todo de una manera positiva y propositiva. Reflexioné sobre mis sentimientos y todo se aclaró, solamente me quedé con el dolor de cabeza.


Como yo ya había mencionado antes, no hay una fórmula para terminar una relación, así que cada quien lo hace como se lo imagina en momento en el que surge la necesidad, así lo hice yo. Muchas veces durante la relación pensé y pensamos la forma ideal de terminar, para que no sufriéramos, para que no nos odiáramos después, para que fuera leve el duelo, etc. Pues no fue ni siquiera parecida.


Lo importante es que a partir de este día me siento por un lado aliviado y por otro preocupado. Así como se lee, preocupado. Me he sorprendido pensando en él, planeando un día perfecto para los dos, un posible reencuentro estaría bien. Pero no, la sola idea de regresar a una relación que tenía problemas me aterroriza. Quiero seguir viéndolo y saber de él, claro con las debidas limitaciones. En eso quedamos, el hecho de terminar quiere decir que una relación amorosa terminó pero tal vez, si las circunstancias lo permiten, en el futuro una relación de otro tipo surja.


Extrañamente desde hace unos meses he tenido un pensamiento diferente al que me caracterizaba. He logrado desprenderme de costumbres y personas sin mucho drama ni remordimiento. He logrado asumir con seguridad cambios en mi vida en muchos ámbitos y todos los he tomado bien. Este nuevo pensamiento me ha ayudado a superar la separación y a tratar de seguir adelante solo.


Me siento contento conmigo, con lo que tengo y con lo que soy. No tengo envidas ni preocupaciones innecesarias, sé lo que soy y lo que puedo ofrecer. Por más trillado y exagerado que suene en verdad yo nunca me había sentido así, no me queda más que presumirlo.
Años atrás me sentía inseguro, no quería cambiar en nada, y tenía mucho miedo al futuro y más aun a la soledad. Mi pensamiento fue cambiando poco a poco y ahora más que miedo siento curiosidad. ¿Qué tiene el destino preparado para mí? ¿Qué tan solo puedo estar si siempre me he tenido a mi mismo?


Ahora sé que tarde o temprano ese futuro se convertirá en presente y se resolverá esa pregunta. Ahora no tengo miedo a vivir, conocer gente, lugares, no tengo miedo a experimentar y mucho menos a cambiar. Ahora sé que las cosas que vengan las puedo/debo asumir como son. Que si llegar a viejo y seguir soltero, que si no tienes trabajo y te haces viejo nunca encontrarás, que si se acaban los amigos ya no habrá fiestas ni invitaciones a ningún lugar, que si me quedo un sábado en la noche en casa, que si he visto los últimos estrenos en cartelera, que si no tengo nadie con quien salir, que si esto o aquello.


Todo eso se acabó. Creo que es una especie de pensamiento bíblico en el fondo, si, por que sí trato de eliminar las cosas que me dañan y me hacen sentir mal, tarde o temprano llegará alguien que pueda complementar todos esos logros y poco a poco avanzar juntos. Algún ser divino dijo: “Ayúdate que yo te ayudaré”


Es de esta manera que con muchos sentimientos positivos me desprendo de algo que fue mío durante muchos años, lo extraño, lo quiero, le deseo lo mejor pero no puedo estar ahí sin avanzar. No estoy cerrado a lo que pueda pasar, el futuro es un misterio que tiene muchas sorpresas. No me queda nada más que aplicar una frase que hace algún tiempo ya convertí en propia, no recuerdo de donde la saqué pero que es la base de mi nuevo pensamiento. “Nada está escrito”

viernes, 1 de agosto de 2008

Lo que dura el amor.


Me cuesta trabajo imaginar que el amor dura toda la vida, la gente dice que cuando es costumbre ya no es amor. ¿Es posible alimentar un amor durante 20 años? Hace tiempo una persona me dijo que el amor si se acaba, hablaba su experiencia. Mi experiencia es diferente. Yo he estado enamorado de la misma persona por muchos años, muchos problemas en la relación hemos tenido, pero siempre hemos permanecido en ella.

En cuestiones del amor ¿hay algún tipo de fórmula que nos lleve al amor eterno? ¿ Existe alguna ecuación que luego de varios despejes la única constante sea “amor”? Me parece que esas respuestas soy muy difíciles de encontrar, cuando me pongo a pensar sobre el futuro de mi relación y sobre el futuro de mi vida, la parte más pesimista de mi se apodera de mi mente y no proyecta nada a futuro, al menos nada prometedor.

Es estresante ver que al tu alrededor las relaciones terminan, se gastan, se cansan se separan. Existía una relación que llevaba muchos años y era casi un ejemplo a seguir, se llevaban muy bien, tenían una buen sentido del humor, no había peleas y siempre se acompañaban muy felices a cualquier lugar, cada quien tenía su espacio y no se exigían de más. Una relación muy larga donde todo parecía ir perfecto, para mi novio y para mí era una relación modelo. Esa relación ha desapareció también ya.

Antes era reconfortante ver con mi pareja que todos terminaban menos nosotros, ahora no se qué pensar, no se si sea parte del destino que estés con una persona toda tu vida, o más bien parte de tu destino es que toda esa vida estés buscando a esa persona y nunca encontrarla.
Yo había vencido muchos de estos pensamientos existenciales con la mentalidad de vivir tu vida y tu momento al máximo sin preocupaciones innecesarias, extrañamente no se qué me pasa hoy. No puedo aplicar ese mismo pensamiento a mi estado eterno estrés actual. Hoy hay dentro de mi una pequeña espina que me llena de inseguridad. El futuro es incierto y no quiero vivir pensando en eso.

El amor es amor mientras nosotros lo permitamos, lo alimentemos. ¿Estamos dispuestos a vivir un amor de 20 años sacrificando momentos y experiencias por estar en una relación? Creo que hay muchas preguntas y no hay muchas respuestas, lo único que ahora puedo pensar es que el amor es eterno… mientras dura.